EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA

Investigar para comprender y transformar: la investigación escolar como estrategia de formación integral y principio de integración curricular

Institución Educativa

Avelino Saldarriaga

Líder de la Experiencia

• Docente líder de investigación Leandro Arias Sánchez
• Coordinadora Diana Milena Escobar Franco
• Tutora PTA-FI Mariana Zuleta Gómez

diana.escobarf@itagui.edu.co

Estrategias pedagógicas de la experiencia:
Investigación escolar
Objetivo general:

Fortalecer la formación integral del estudiantado mediante una estrategia institucional de investigación escolar que parta de sus intereses, saberes y realidades; articule conocimientos de diferentes áreas; y favorezca la comprensión crítica, la producción de conocimiento escolar y la transformación responsable del contexto.

Objetivos específicos:
Promover la curiosidad, el asombro, la observación y la formulación de preguntas auténticas sobre situaciones del entorno escolar, familiar, social, ambiental, científico, tecnológico y cultural.
Desarrollar progresivamente habilidades para describir y delimitar problemas, buscar y valorar información, diseñar actividades e instrumentos, recoger evidencias, analizar hallazgos y construir conclusiones sustentadas.
Articular conceptos, procedimientos, lenguajes y evidencias de las áreas alrededor de preguntas comunes, evitando que la investigación escolar se convierta en una actividad paralela o desconectada del currículo.
Fortalecer la autonomía, la colaboración, el liderazgo distribuido, la escucha, la responsabilidad, la toma de decisiones y la capacidad para tramitar desacuerdos dentro de los equipos.
Favorecer el uso ético de la información, el reconocimiento de las fuentes, el respeto por los participantes y la presentación honesta de los datos y resultados.
Diversificar las formas de comunicar y crear mediante bitácoras, informes, gráficas, relatos, recursos artísticos y audiovisuales, campañas, prototipos y socializaciones públicas.
Promover procesos de autoevaluación, coevaluación y retroalimentación que permitan reconocer avances, dificultades, decisiones y posibilidades de mejora durante todo el proceso, y no solo al finalizar el proyecto.
Acciones implementadas:

La estrategia se desarrolla durante el año escolar mediante una ruta flexible, progresiva y diferenciada por ciclos. Los pasos metodológicos orientan el proceso, pero no se aplican como una secuencia mecánica; pueden revisarse, retroceder o ajustarse según los hallazgos y las necesidades de cada equipo.

Sensibilización, reconocimiento de intereses y lectura del contexto. Se desarrollan conversaciones, recorridos, observaciones, experiencias prácticas, análisis de imágenes, situaciones provocadoras y talleres sobre búsqueda de información. Los estudiantes reconocen qué les interesa, qué les preocupa o qué desean comprender. Se conforman equipos de tres o cuatro integrantes y se asignan roles que pueden rotar: líder, relator, comunicador, responsable de materiales y vigía del tiempo.
Construcción del problema y de la pregunta. Los equipos describen la situación, identifican qué conocen y qué necesitan comprender, delimitan el problema y formulan una pregunta investigable. El profesorado acompaña la revisión de claridad, pertinencia, alcance y viabilidad. La microferia de la pregunta permite que el profesorado y el estudiantado formulen observaciones antes de continuar.
Definición de propósitos y mapa de articulación curricular. Se construye un objetivo general y objetivos específicos coherentes con la pregunta. Paralelamente, el profesorado identifica qué áreas pueden realizar aportes auténticos y qué aprendizajes o evidencias se movilizarán. Esta decisión evita imponer contenidos artificialmente y permite que cada disciplina conserve su rigor.
Búsqueda, diálogo de saberes y fundamentación. Los estudiantes consultan fuentes impresas y digitales, conversan con familiares o personas de la comunidad, recuperan saberes locales y comparan perspectivas. En los grados superiores se fortalecen los criterios de autoría, actualidad, confiabilidad y pertinencia de las fuentes, así como la citación y la elaboración del marco de referencia.
Diseño metodológico y planificación. Cada equipo decide cómo obtendrá información o pondrá a prueba sus ideas: observaciones, entrevistas, encuestas, experimentos, mediciones, revisión documental, creación artística, diseño tecnológico o construcción de prototipos. Se definen participantes, recursos, acuerdos éticos, responsables y cronograma. El instrumento se revisa antes de su aplicación.
Indagación, creación y registro. Se desarrolla el trabajo de campo, se aplican instrumentos, se construyen prototipos o producciones y se organizan las evidencias. La bitácora individual o grupal registra fechas, decisiones, versiones, datos, dificultades, fotografías, dibujos, gráficas, fuentes consultadas y reflexiones. Los errores no se eliminan: se analizan como parte del aprendizaje.
Organización y análisis de la información. El estudiantado clasifica, compara, tabula, representa e interpreta los hallazgos mediante tablas, gráficas, categorías, descripciones, narrativas u otras formas acordes con la naturaleza del proyecto. El acompañamiento docente busca que no se limiten a mostrar información, sino que expliquen relaciones, contrasten resultados y construyan argumentos.
Conclusiones, producto y acción. Los equipos responden la pregunta con base en las evidencias, revisan el cumplimiento de los objetivos, reconocen limitaciones y plantean nuevas preguntas. Según el proyecto, elaboran informes, campañas, prototipos, recursos digitales, propuestas de intervención, producciones artísticas u otras respuestas significativas para la comunidad.
Comunicación, evaluación y mejora. La socialización se realiza en el aula, la pre-feria y la Feria Institucional. Estos espacios no se entienden únicamente como exhibición, sino comooportunidades de diálogo, retroalimentación y apropiación social del conocimiento. Después de la feria se realiza un cierre reflexivo o post-feria para identificar aprendizajes y aspectos por mejorar.
La evaluación acompaña todas las fases mediante observación, revisión de bitácoras, conversaciones, autoevaluación, coevaluación, retroalimentación y rúbricas adaptadas al ciclo. Se valoran tanto los aprendizajes disciplinares como las habilidades investigativas y las dimensiones de formación integral. Los principales recursos son la Guía Institucional de Investigación Escolar, la cartilla para primaria, las bitácoras, formularios, fuentes de consulta, herramientas digitales, materiales de experimentación y creación, espacios escolares y comunitarios, y el acompañamiento de docentes, familias, coordinación, tutoría y Mesa de Investigación Escolar.
Resultados destacados:
La transformación institucional ha sido el tránsito de una actividad centrada en la feria y el producto final hacia un proceso anual con momentos de exploración, formulación de preguntas, planificación, trabajo de campo, análisis, comunicación y mejora. La Feria continúa siendo importante, pero ahora se comprende como un momento de apropiación social del conocimiento dentro de una ruta más amplia.
En los estudiantes se observan avances progresivos en la capacidad para formular preguntas vinculadas con sus intereses y contexto; diferenciar un tema amplio de un problema delimitado; revisar preguntas y objetivos después de recibir retroalimentación; asumir roles; buscar información en distintas fuentes; registrar decisiones y evidencias en la bitácora; organizar datos; y construir conclusiones relacionadas con los hallazgos. Estos avances no son homogéneos ni lineales, pero muestran que la investigación se está convirtiendo en una forma de aprender y no solo en una tarea que se entrega.
La bitácora ha adquirido un valor pedagógico mayor. Además de contener actividades, permite reconocer versiones, dudas, errores, acuerdos, cambios de rumbo y aportes de las áreas. En primera infancia y primeros grados, los dibujos, fotografías, conversaciones y producciones colectivas hacen visible el proceso; en secundaria y media, se fortalecen la escritura, el análisis de datos, la argumentación y la elaboración de informes o prototipos.
También se evidencia una diversificación de los productos y de los lenguajes de comunicación. Junto con los informes y exposiciones aparecen campañas, gráficas, recursos digitales, experimentos, maquetas, propuestas de intervención y prototipos. Esto amplía las posibilidades para que estudiantes con capacidades e intereses diferentes participen y muestren lo aprendido.
En el profesorado se ha construido una ruta común y un lenguaje compartido para acompañar la formulación de problemas, preguntas, objetivos, fuentes, metodologías, análisis y conclusiones. Las reuniones por grados y la Mesa de Investigación favorecen la revisión colectiva de criterios, aunque todavía se requiere avanzar en una mayor coherencia entre áreas y en una retroalimentación más sistemática durante todas las fases.
Los logros se sustentan en evidencias institucionales como bitácoras, formularios de inscripción, planeaciones, rúbricas, registros de microferia y pre-feria, informes, prototipos, fotografías, videos y productos de la Feria Institucional. Como aspecto de mejora, se proyecta consolidar indicadores que permitan documentar con mayor precisión la progresión de las habilidades investigativas y de las dimensiones de formación integral.
La experiencia ha contribuido a construir una cultura institucional en la que la investigación escolar se reconoce como responsabilidad compartida. La coordinación académica, la tutoría, la Mesa de Investigación y el profesorado por grados participan en la definición de cronogramas, criterios de acompañamiento, momentos de revisión y estrategias de socialización. Este liderazgo distribuido favorece la continuidad del proceso más allá de la iniciativa de un solo docente.
Para las familias, la investigación ha abierto formas de participación relacionadas con relatos, saberes, recorridos, entrevistas, materiales y acompañamiento logístico. En los primeros grados, su apoyo resulta especialmente importante para registrar experiencias y facilitar el acceso a información; no obstante, la Institución orienta a conservar el protagonismo de los estudiantes y evitar que los adultos elaboren los proyectos por ellos.
La microferia, la pre-feria y la Feria Institucional se han convertido en espacios de encuentro entre sedes, niveles y áreas. Allí, los estudiantes comunican sus procesos, reciben preguntas, reconocen otras maneras de investigar y valoran el trabajo de sus compañeros. La comunidad puede conocer no solo el producto final, sino las decisiones, dificultades y aprendizajes que hicieron posible su construcción.
La relación con los entes externos y con espacios municipales ha ampliado las posibilidades de asesoría, intercambio y visibilización. Asimismo, la existencia de guías, cartillas y rutas institucionales genera un saber pedagógico que puede ser compartido con otras instituciones, siempre reconociendo que cada contexto debe adaptar la metodología a sus estudiantes, recursos y propósitos
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